miércoles, 22 de febrero de 2017

UN CURSO MÁS Y SIGUEN SORPRENDIENDOME

En respuesta al título de este post, no se porque me ocurre, debería estar acostumbrada, los alumnos/as siempre te sorprenden, siempre dan más de lo que esperas, y siempre te enseñan algo y hoy no iba a ser diferente...
No puedo escribir demasiado porque todavía estoy con la adrenalina a mil después de la mañana de feria de empresas que mis alumnos han defendido como verdaderos profesionales.
Sabía que lo iban a hacer bien, pero tanto????? Pues sí tanto, me ha encantado ver lo contentos/as que estaban, las risas nerviosas, los lloros de alegría, de nervios, en fin... Emociones en estado puro, y bien canalizadas, que al final es lo mejor que se puede esperar de un grupo.
Yo que escribo por impulsos y emociones y como adicta a Instagram y sus hastags hoy sólo se me ocurre escribir #adoromiprofesion#hayquesalirdelaula#adoroamisalumn@s#yaseporquesigoenesto
Una imagen vale más que mil palabras, y este vídeo vale sus "emociones" en oro.
GRACIAS CHIC@S¡¡¡¡ Vosotros me hacéis mejor profe.



martes, 31 de enero de 2017

21 KMS DE FELICIDAD TOTAL

Y llegó el día, seis meses llevaba pensando en entrar por el túnel del Estadio Olímpico en Sevilla (nunca se han celebrado allí unas olimpiadas pero, a que es chulo el nombre?) y cuando llegó el momento decidí disfrutarlo y pensar en todas las personas y todas las cosas que me había llevado hasta allí. Entré despacio, normalmente esprinto al final como me dice Virgi, pero esta vez no tocaba, quería entrar despacio, que no acabase y poder recordar cada sensación. 
Pero bueno voy a empezar por el principio, si hubiese pensado en el fin de semana perfecto no hubiese salido como salió.
Llegué a Sevilla el viernes, que me recibió lloviendo (fue lo único malo de todo el fin de semana el clima, hacía frío, sobre todo mucha humedad) y después de recoger el dorsal me fui a pasear con mi amiga Marga. En la avenida de la constitución me encontré con Marta, una alumna a la que le había dado clase hacía ocho o nueve años y que me recordaba perfectamente, y yo a ella también. Según nos pusimos a hablar le dijo a su novio "¿recuerdas que yo siempre te digo que estudié la carrera de finanzas por una profesora que me inspiró?, pues es ella". En ese momento me hubiese echado a llorar de la emoción, pero decidí gritar y reírme mucho y creo que hasta abrazarla, sólo con eso mi fin de semana ya habría sido perfecto (como dice Marga, esa frase es la mejor que se le puede decir a un profe), pero también supe que si había empezado así, todo iría mejor de lo esperado.
El sábado me fui de comida con "mi familia andaluza", estaban casi todos, los que no estaban eran por razones muy justificadas, once personas para ponernos al día del último año, fue genial¡¡¡¡ Marga me dijo "vaya poder de convocatoria" y por primera vez me permití a mi misma el pensamiento de "algo habré hecho bien" durante mis años andaluces, para que todos mis amigos decidan ese sábado juntarnos a comer y desearme suerte en un reto, que algunos envidian, otros no entienden y otros flipan,  pero  todos con ganas de desearme la mejor de las suertes. Todo el sábado estuvo genial, excepto que pasar una tarde en la Alameda a aguas es "complicado"
Y llegó el gran día, a las cinco y media ya no podía dormir, tenía los nervios de "las primeras veces", Marga desayunó conmigo a las seis, y allí me fui yo por la isla de la Cartuja, calentando hasta llegar a la salida. Y a las nueve empezó todo, desde el momento que empecé a correr supe que todo iría mejor que bien. Sevilla es la ciudad perfecta para correr, plana, al nivel del mar, y con buen clima (a pesar del frío y la humedad), si a eso le añadimos que cada metro que corrí lo había pisado en mis años viviendo allí todo fue fantástico, mi mayor problema no fueron las piernas ni las ampollas (que me salieron) sino tratar de controlar le emoción y el nerviosismo que me entraban recordando todos los buenos momentos que esa ciudad me ha dado (los malos ni los recuerdo). Triana, Torneo, Colón, Las Delicias, Plaza de España, San Fernando, La Macarena, La Banqueta y el Estadio Olímpico. Solo al llegar al túnel del estadio y ver a mi amiga Marga grabándome en la entrada me permití ponerme nerviosa y flipar¡¡¡¡¡ Hasta ese momento disfruté oyendo a los sevillanos  que corrían a mi lado y que te hacen una carrera amena no, lo siguiente, llevar cascos en una carrera en Sevilla sería un pecado, de los sevillanos que animaban en las calles a pesar del mal tiempo, de la música, de los niños animando, de las pancartas que la gente llevaba para animar a sus familiares, en definitiva de una ciudad acostumbrada a la calle y que sabe disfrutar de cualquier evento.
Y una vez cruzada la meta, compartir con Margarita esos momentos fue genial (la vida siempre sabe a quien colocarte justo al lado en algunos momentos), fotos, grabación de medalla, histeria, nervios para contarle, en fin.... la felicidad. Ya solo nos tocaba celebrarlo y el destino había hecho que coincidiera con su cumple, así que nos fuimos a la fábrica de cerámica en la Cartuja a oír jazz y comer al sol (a esa hora Sevilla había sacado su mejor luz) y disfrutar de un día fantástico lleno, sobre todo, de muchas risas.
Así acababa un fin de semana que había esperado durante mucho tiempo y que fue mucho mejor de lo que hubiese imaginado.
Sólo puedo dar las gracias a cada una de las personas  que me escribieron para desearme  suerte antes de la carrera, y a cada una de las que me felicitó posteriormente, porque entendían la ilusión y el reto que suponía para mi correr una media maratón. Y gracias a Sevilla que es una ciudad que jamás me ha defraudado.
Ahora ya sé que puedo hacerlo, pero sobre todo sé que aunque vaya a las carreras sola, hay mucha gente que me dedica un pensamiento para desearme la mejor de las suertes, así que GRACIAS A TOD@S¡¡¡¡¡ 
Mi primer reto del 2017 está conseguido, ahora a por el siguiente¡¡¡¡



sábado, 14 de enero de 2017

PLANES A

Llevo un montón de días deseando encontrar un rato para pasarme por aquí, en el último mes me han pasado tantas cosas que me han alegrado la vida, que ha sido la vez que más ganas he tenido de escribir, pero menos tiempo he tenido para hacerlo.
¿Qué es eso que me ha pasado? Pues no es nada muy importante, pero son un montón de "cosas pequeñas" que hacen que todo sea bueno.
Es curioso, hace años vivía "esas pequeñas cosas" y no recuerdo que me aportaran ni una décima parte de felicidad.
Hace un mes hice un curso de Educación Emocional que estuvo genial, pero uno de los ponentes en particular era tan bueno, que salí de allí convencida que todo podía ser mucho mejor de lo que ya era.
Me quedé con tres ideas fundamentales:
Primero, analizar y gestionar las emociones es la solución (me atrevo a decir que la única solución), segundo, los planes A son los que cuentan y tercero, es bueno medir las cosas.
Analizar y gestionar emociones no significa no tenerlas, simplemente significa tenerlas pero que no te dominen irracionalmente.
Los planes A son aquellos que son difíciles de alcanzar, que te sacan de tu zona de confort y que suponen un esfuerzo tratar de  lograrlos, pero cuando se cumplen la satisfacción que provocan y las endorfinas que generan son bestiales y te hacen feliz.
Medir las cosas entre cero y diez te permite saber donde estás y que  a veces ser un seis o un siete ya es fantástico y si cambias y llegas al ocho o nueve ni te cuento o si eres un tres o un cuatro y lo sabes podrás hacer algo para llegar a un cinco o un seis.
Así que con estas tres premisas he disfrutado de las pre-Navidades y las Navidades como hacía muchos años que no lo hacía, porque son unas fiestas que no me apasionan.
He disfrutado de situaciones personales de las que hace años no hubiese sido capaz, he descubierto que aunque los demás tengan un comportamiento "malo" te afectará en la medida que tu les dejes, he valorado a aquellas personas que han visto en mi cosas que ni yo misma había visto y he dejado de lado superficialidades que no me aportan absolutamente nada, y todo ello sin grandes sufrimientos (no como antiguamente donde todo era un poco "folclórico").
En fin todo eso aderezado de días de vinos y copas divertidos e inesperados, entrenos y carreras productivas, quedadas con amigos que "son familia",  una tarde de cinco de enero emocionante e inolvidable y la visita del "hombre de mi vida" (mi Bruno) han hecho del final del 2016 y el inicio del 2017 unos días agradables, felices y divertidos.
Y a partir de ahora que.... pues dos Planes A por delante. Uno creativo, volver al teatro que tanto he echado de menos estos últimos siete años y otro deportivo, mi primera media maratón, en Sevilla (cerrando círculos) para la que ya no falta casi nada y que estoy seguro que me "obligará" a escribir un nuevo post en breve.

Mi amiga Maisy me dice, ¿cómo te puedes exponer tanto?, porque mientras escribo vuelvo a revivir las sensaciones buenas y de paso dejo por escrito todo lo bueno que me pasa y si un día tengo ratos "chungos", releo y vuelvo a recolocarme en modo On. Esta es la única razón de este post.

jueves, 17 de noviembre de 2016

PERMITIENDOME RECORDAR

Cuanto tiempo sin venir por aquí¡¡¡¡ He estado a punto de hacerlo un montón de veces en estos dos últimos meses, pero por una cosa o por otra... en fin, el caso es que estoy de vuelta.
Que he estado haciendo? pues durante estos dos meses he estado siendo FELIZ, a que suena raro?, incluso alguien que lea esto puede pensar, que prepotente¡¡¡¡ Y es así, en nuestra cultura decir que eres FELIZ no está bien visto. 
El otro día fui a una ponencia de Rojas Marcos en el ForoEmociona en Santiago de Compostela y decía que en la sociedad americana decir que eres optimista es un valor importante, y pensé ojalá aquí fuese así, cuantos "quejicas" y "conversaciones cenizas" nos ahorraríamos.
Además durante el mes de noviembre estoy haciendo un curso de inteligencia emocional y ayer nos pidieron que hiciésemos una relación de las cualidades positivas que tenemos, de los logros alcanzados y de las cosas que se nos dan bien, y fue curioso, yo me puse a escribir como una loca (los que me conocéis ya sabéis que de autoestima, en la mayoría de los casos, voy bien servida) pero a la mayoría de la gente le costaba mucho escribir algo, es más, estaban deseando que acabase el tiempo que nos habían dado para hacer la actividad. 
Una de las  cosas que puse que hacía bien era escribir este blog, así que hoy sin falta me he puesto, porque si algo se nos da bien, hay que practicarlo¡¡¡¡¡ y disfrutarlo¡¡¡¡¡ Así que después de estas reflexiones tan "emocionalmente inteligentes", el resto del post lo voy a dedicar a recordar mis "supermomentos" de estos dos últimos meses y agradecérselo a las personas que han querido compartirlos conmigo.
En Octubre, durante cuatro días y gracias a mi amiga Maisy he sido "una Casiraghi" o "una Marta Ortega" (como vosotros prefiráis) compartirlo con ella, Pili y Norma ha sido una experiencia única, nunca había sentido lo que era agotarte de tanto descansar y desconectar, y no tener tiempo para trabajar porque tus actividades de ocio ocupaban todo tu tiempo. Si tenéis oportunidad visitad al menos una vez el Gran Meliá Palacio de Isora en Tenerife, y hacedlo con las amigas adecuadas y será inolvidable. Gracias chicas por este gran regalo de San Valentín que nos hicimos.
Después me fui con mi amiga Mon a Ribadavia y descubrimos As Termas de Prexigueiro, si podéis no os las perdáis, por cinco euros (adiós al nivel Casiraghi) puedes pasar la mejor tarde de tu vida a remojo y en nivel "zen total". Salimos arrugadas como pasas, pero la piel como la de un bebé, y la mente ni te cuento. Gracias Mon por apuntarte a muchos de mis planes, en compañía siempre son mejores, y tu eres una gran compañía.
Cuando ya creí que no podía tener un fin de semana mejor me fui a Bilbo, a pasar mi primer finde de tía total con mi sobri, y fue todo amor. Como una "minchilla" tan pequeña te puede hacer sentir tanto y hacerte querer ser mejor persona, es de esas cosas que me sigue flipando y emocionando. Por supuesto no puedo evitar deciros que es le más guapo, el más listo y el más todo.... pero siempre que lo veo solo le deseo que sea FELIZ¡¡¡¡ y que lo diga, y que se enorgullezca de su optimismo y que sobre todo lo disfrute¡¡¡¡
El resto de fines los pasé corriendo, disfrutando tanto de las carreras como de los amigos que me acompañan a ellas (mi amiga Mon tiene el cielo ganado). Estoy preparando mi reto para el 2017 que compartiré con mis amigos andaluces, porque voy a correr la media maratón de Sevilla en enero, pero esa ya es otra batalla que tendrá su propio post.
Así que ya veis, he estado un poco liada por eso tenía este "sitio" tan abandonado. 
Estos días entre tanta educación emocional y algunas "situaciones" que me han pasado "me he permitido" recordar mis momentos felices de los últimos dos meses y compartirlos con vosotros.


martes, 6 de septiembre de 2016

DE ROMA A ZARAGOZA, LA CLAVE ESTÁ EN LAS "PIEDRAS"

Llega septiembre, empieza el curso, o lo que es lo mismo acaba el verano. Por mi estilo de vida paso veranos agitados viajando en un lado para otro y éste no ha sido una excepción: Cuba, Camino de Santiago, sobrino, amigos, carreras…
Para mí septiembre supone el inicio de una nueva etapa así que me gusta alargar el verano un poquito más, y este año he tenido la suerte de ir Zaragoza con Mariola y Goyi al concierto de Bunbury y esas “minivacaciones finales” han sido fantásticas.
La ciudad es chula (aunque a 39 grados pocas ciudades son chulas) y el concierto de Bunbury estuvo genial (sin ser yo fan, lo disfruté como si lo fuera), pero lo mejor de todo para mi (no para Mariola, porque ella si que lo flipó) fue todo lo que aprendí durante este finde, hay viajes en los que simplemente te diviertes y otros en los que te diviertes y aprendes, éste ha sido uno de ellos, y por eso he llegado a casa y me he puesto a escribir (ya sabéis que escribo siempre por impulsos) sobre todo lo que había aprendido y que puedo resumir en lo siguiente:
1.Tener ilusión por algo te permite vivir, el resto es simplemente sobrevivir.
2.No creo que el destino esté escrito, pero las cosas no son casuales sino causales.
3.El camino hay que disfrutarlo.
4.Todos aparecemos en la vida de alguien por algo, y lo divertido está en descubrir ese algo.
5.Que alguien te deje compartir sus ilusiones y te permita acompañarlo mientras los alcanza puede ser más gratificante que conseguir algo propio.
6.Que a veces una moneda te puede dar la respuesta que necesitas.
7.Que hay que fijarse siempre en quien se sienta a tu lado, porque ahí puede estar lo inesperado.

Y la más importante, rodearte de gente positiva y que sume es simplemente lo mejor que uno puede hacer para VIVIR con mayúsculas.

Así que gracias a Mariola y Goyi por ofrecerme este viajecito “lleno de magia”, y por supuesto disfrutaré del resto del camino con vosotras.

jueves, 23 de junio de 2016

CUANDO LOS PLANETAS SE ALINEAN... PASAN COSAS BUENAS

Todos los años por estas fechas estoy cansada y sólo deseo que lleguen las vacaciones para resetear y cuando llegue septiembre tener las pilas cargadas de nuevo y la mente perfecta para volver a dar lo mejor de mi en un nuevo curso.
Este año no es una excepción, estoy agotada¡¡¡¡ pero acabo el curso con la sensación de que ha sido un curso especial.
Especial porque ya sé lo que quiero hacer profesionalmente, bueno mejor dicho sé lo que no quiero hacer. No quiero quejarme continuamente y no poner soluciones, así que he optado por quejarme poco, rodearme de gente que se queje poco y hacer todo lo que esté a mi alcance. 
Este año he empezado a practicarlo (bueno voy poco a poco, me falta mucho que trabajar en ese aspecto, pero lo intento) y lo he tenido fácil porque he contado con un grupo de alumnas que me han ayudado mucho, y todo lo que les he propuesto lo han hecho, así que he podido probar muchas cosas nuevas en las clases que hasta ahora no me había atrevido. Hemos montado nuestra primera feria de muestras, recogido premios y las clases han sido muy amenas. No puedo pedir más. Solamente agradecérselo.
Y además está Marta que durante un año me ha enseñado más cosas que yo a ella. Marta me ha demostrado no hay que tener miedo a nada, que con esfuerzo todo se puede. Que ser feliz está al alcance de todos y que son las pequeñas cosas lo que nos dan la felicidad. Que hacer cuadros de préstamo puede ser divertido, que cantar a Julieta Venegas también y que bailar zumba ni os cuento. Un día le dije " Ay¡¡ Marta como me gustaría tener 25 años como tú" y ella me respondió " Xa os tiveches", una lección: todo es muy simple, nos complicamos la vida mirando al pasado y al futuro, ¿y el presente? de esas lecciones he tenido muchas en las horas que hemos pasado juntas.
Me he pasado todo el curso diciendo que fue lo mejor que me pudo pasar este año, poder darle clase, porque me ha hecho mejor profesora,  de eso no tengo ninguna duda.
Bueno tras estas mini reflexiones me voy, tengo un super viaje por delante que os contaré a mi vuelta, y un verano para disfrutar¡¡¡¡¡ Espero que vosotros lo disfrutéis tanto como voy hacerlo yo.





lunes, 11 de abril de 2016

TIENE QUE PASAR EL TIEMPO...PARA QUE SEPAS POR QUÉ...POR UNA CAMOVI

Muchas veces suceden cosas y no sabes por qué? o suceden para algo, y después traen otras totalmente inesperadas, y eso es lo que me ocurrió a mi con mi regreso a Galicia. Vine por algo, pero me he encontrado con sorpresas inesperadas y fantásticas como la de ayer.
Ayer corrí por primera vez una carrera de montaña, la CAMOVI de Viveiro, 18 kms de "puro monte galego" en medio de lluvia, viento y barro, pero con unas vistas maravillosas y un tiempo de soledad que me permitió disfrutar como no hubiese imaginado nunca. 
Empecé regular porque con la que estaba cayendo no me atreví a calentar, error¡¡¡¡ así que los tres primeros kilómetros fueron complicados por un dolor de gemelos que me hizo dudar. Dudar de si el trabajo de varios meses se vería recompensado, si acabaría, si olvidaría las molestias, finalmente a partir del kilómetro cuatro los dolores desparecieron y el resto fue todo disfrutar¡¡¡ Los paisajes espectaculares, correr sobre barro y charcos te da libertad y la organización de la carrera era simplemente espectacular, así que ni me perdí, con lo cual sólo me quedaba pasarlo bien¡¡¡¡
Una carrera de montaña (para alguien no profesional como yo) tiene de bueno que los momentos de subir andando te da tiempo a pensar, y ayer subiendo a O Penedo pude pensar, y pensé y mucho y de repente mi mente me recordó que ese día hacía 5 años me habían dado de destino definitivo de trabajo Viveiro (después de 10 años disfrutando de la vida en el Sur), y que esa resolución, que no dependía de mi en casi nada, había marcado el camino para hacer cosas que jamás había hecho, ni pensado, y que me estaban reportando alegría y felicidad¡¡¡¡
Y allí estaba yo emocionada y feliz subiendo un monte, convencida de que en este lustro se había cerrado una especie de círculo y  deseando llegar al final de carrera y disfrutar de sensaciones maravillosas.
Y llegué a meta, con la emoción me caí a diez metros de ella, pero me levanté y entré sintiendo cosas muy parecidas a las que sentí cuando hace doce años me llamaron para decirme que había aprobado la oposición. Parecen cosas totalmente distintas e incomparables pero yo ayer me levanté diciéndome "he estudiado, ahora quiero aprobar", había entrenado mucho y ahora quería acabar.
Al llegar a meta estaban Raquel, Virginia y Montse, no recuerdo demasiado lo que pasó, ni siquiera he visto todavía ninguna foto de mi llegada, pero lo recuerdo como emocionante y bestial, con muchas ganas de abrazarlas y de llorar y con un golpe de adrenalina que me tenía despierta todavía a las cuatro de la madrugada. 
Lo conseguí gracias a mi trabajo pero nunca lo hubiese logrado sola. Durante toda la carrera y al llegar a meta recordé a todas las personas que me habían llevado hasta allí: Merche, Jorge, Marilu, Virginia, Raquel, Pedri y el resto de compis de entreno, sin ellos nunca me hubiese animado a ponerme unas zapatilla de correr ni me hubiese atrevido a subir al monte y correr 18 kms.
De ayer me quedo con la sensación de la primera vez, que es única y con la sensación de que cuando pasa el tiempo es cuando te das cuenta de por qué han ocurrido determinadas cosas. 

Gracias de forma especial a Virginia, sin sus consejos que he usado en muchos momentos desde que la conozco nunca lo hubiese conseguido y a Pedri y Raquel por hablar conmigo siempre sin tener ninguna duda de que podría lograrlo, eso me hizo creer y por "ir viéndolos" durante la carrera, me dio seguridad.
A mi amiga Montse por estar en la meta cuando llegué para abrazarme aunque estaba de barro y "mierdecilla" hasta las orejas y a Eli por venir a comer con nosotras en un día que ya incluyo en mis INOLVIDABLES, objetivo conseguido¡¡¡

El año que viene, más y mejor.